Seis de ocho municipios asentados sobre la ribera del Río Sonora descargan y filtran aguas negras al afluente, acción considerada por especialistas como un problema ambiental que puede poner en riesgo la salud de los habitantes.
Seis de ocho municipios asentados sobre la ribera del Río Sonora descargan y filtran aguas negras al afluente, acción considerada por especialistas como un problema ambiental que puede poner en riesgo la salud de los habitantes.