De todas las industrias la minería es, muy probablemente, la más incomprendida. Nuestra vida cotidiana depende de la disponibilidad de metales para aplicaciones en el transporte, telefonía celular, utensilios de cocina, computadoras, quirófanos y equipo médico, y un sinfín de usos más. Es difícil encontrar el equivalente a un “vegano mineral”. Y, sin embargo, es una actividad cuestionada y atacada por su impacto ambiental y rechazada por grupos sociales y organizaciones que consideran que tienen efectos nocivos en las comunidades donde se desarrolla.
Fuente: El Financiero