Por qué las minas a cielo abierto se restauran a medias y por qué es necesario hacerlo bien

En torno a los años 20 a. e. c., el emperador Romano Octavio Augusto, atraído por la riqueza minera del noroeste de la península ibérica, se encargó personalmente de conquistar la zona. Se cree que fue durante las campañas militares cuando los romanos identificaron los yacimientos de metales más importantes que explotaban los pueblos prerromanos. Así comenzó la explotación de oro a cielo abierto más grande del occidente del Imperio romano: la mina de Las Médulas, en la provincia de León.

Fuente: El Economista

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